Othelo

informació obra



Intèrprets:
Justina Grande, Hernán Franco, Martín López, Jordi Andújar
Escenografia:
Jorge Pastorino
Il·luminació:
Jorge Pastorino
Vestuari:
Gabriel Chamé
Autoria:
Pau Plana
Sinopsi:

“Siempre Shakespeare. Lo cómico es trágico y tan trágico que es cómico, o lo que somos capaces de hacer por odio y celos”. 

Cuatro actores, especialistas en el teatro físico, el clown y el burlesco, interpretan la famosa tragedia de William Shakespeare, Othelo

En una puesta totalmente despojada de realismo cotidiano, el juego físico y el verso blanco del maestro inglés se enfrenta y se complementa en un lenguaje lúdico, hilarante y absurdo. Respetando el texto de Othelo, su poesía, y tensión dramática, ahondo en las intenciones de los personajes a través del gag cómico, generando una ironía siniestra en la tragedia. Investigo, sin solemnidad, la relación entre lo trágico y lo cómico, como claves del teatro clásico y contemporáneo. 

Othelo es actual y me cuestiona sobre: el amor la lealtad, el racismo, la ambición, la violencia doméstica, envidia, celos, frialdad científica y o, creencia sanguínea. ¿Qué es para nosotros un negro, un mentiroso, y la venganza?. 

Othelo es un espejismo maléfico en el que acercándote no ves más que arena. O tu propia tragicomedia.

Gabriel Chamé Buendía

Crítica: Othelo

20/11/2015

Un hilarante 'Othelo' con cuatro estupendos actores argentinos

per Imma Fernández

La gran tragedia de Shakespeare servida en clave clown. Con cuatro actores espléndidos (virtuosos del teatro físico y el clown) y cuatro trastos (telas, mesas, cubos de madera... con los que los propios actores construyen la escenografía), el argentino Gabriel Chamé, maestro de clown, ha armado un Othelo muy divertido e ingenioso que conquistó la platea de La Villarroel (ciclo Off), adonde esperemos que vuelva.  

Sin perder la esencia shakesperiana, el creador marida lo trágico y lo cómico con enorme maestría; revisita al Bardo con el lenguaje de hoy  y despliega un magnífico catálogo de recursos cómicos, entre ellos guiños al espectador y un imaginativo juego con los objetos. También la tecnología y las referencias locales y pop (asoman Michael Jackson y Bianca Jagger) se suman acertadamente en un montaje de endiablado ritmo. 

Un Hernán Franco cómico e hiperactivo dibuja a Yago cual malvado de dibujos animados y homenajea al bardo. «Esto no es clown. Es Shakespeare», suelta Yago mientras maquina sin respiro contra un Otelo defendido por Matías Bassi con el perfil paródico del héroe trágico. Justina Grande (con alguna ráfaga de la Vanessa de Lloll Bertran) desborda hilaridad al igual que un Martín López vertiginoso. «¡Llevo cinco personajes! ¡No puedo más! ¡Quiero irme al hotel!», se queja entre las carcajadas del público. Un Shakespeare imperdible


Trivial